Abro Hilo de cuando por andar jugando carreritas me gané la tunda de mi vida


Abro Hilo de cuando por andar jugando carreritas me gané la tunda de mi vida

Todo comenzó el día en que mi papá llega a la casa y nos dice:

Papá: ¡Hijitos míos! Les tengo una sorpresa.

Y de la nada aparece un señor con un caballo.

Yo: ¡wow! ¡Papá! Está muy bonito, ¿es de nosotros?.

Papá: Sí hijitos, lo compré para que nos ayude a arrear las vacas.

Mi hermanito y yo estábamos muy emocionados.

Mi papá contrató a un señor para amanzar al caballo porque aún era bravo.

Un día que mi papá no estaba le digo a mi hermano.

Yo: Oye Manuelito, ¿y si nos llevamos al caballo al río a darle agua?

Manuelito: Sí, sí vamos.

Como el caballo no tenía silla de montar nos subimos así a puro pelo. Todo iba bien con el caballo trotando lento, cuando de repente aparece otro señor con su caballo que pasa al lado de nosotros y nos rebasa.

Yo: ¡Mira a este qué se cree!. ¡Agárrate Manuelito!

Y que espanto al caballo y comienza una carrera para alcanzar al señor, desafortunadamente ni mi hermano ni yo sabíamos montar bien.

Mi hermanito estaba por caerse y se sujetó de mí así que nos caímos los 2.

Mi hermanito se regresó llorando a la casa. Yo me volví a subir al caballo, lo llevé al río y ahí me lavé toda la sangre que me salió por la caída.

Cuando llegué a mi casa mi mamá me dio la tunda de mi vida.


CIERRO HILO.

Publicar un comentario

0 Comentarios