En mi familia también estaban muy emocionados porque ya empezaran los juegos, uno de ellos era mi tío. Desafortunadamente mi tío era con derecho y cuando jugaba la selección solía tomar mucho y ponerse muy loco.
Nosotros no somos personas de dinero así que muy a fuerza teníamos una tele pequeña de 32 pulgadas que estaba en la sala donde todos nos reuníamos cuando había partidos importantes.
Llegó el día del primer partido del grupo y todos estábamos muy contentos porque Arabia le había ganado a Argentina.
Tío: Esos Argentinos, seguro no traen nada, qué vergüenza que Arabia les ganó, no van a pasar de la fase de grupos.
Yo: Tío, no hay que cantar victoria, aún falta que juegue México mañana vs Polonia.
En fin, al otro día le tocó a México y aunque empató solo sumó un punto y eso no era para celebrarlo. Como era de esperarse mi tío ya muy entrado en tragos comenzó a maldecir y a insultar a los jugadores mexicanos.
Tío: No puede ser, ¿cómo es posible? Tanto dinero que cobran como para ir a hacer el ridículo, ni que Polonia fuera Brasil.
Lo peor vino después de ese partido, ya que perdimos contra Argentina.
Tío: Ohh no, no puede ser. Ya perdimos, ahora sí ya nos cargó el payaso. Nos ganó Argentina que no pudo con Arabia, no puede ser.
En eso mí tío que estaba muy enojado y ya borracho, se acercó al enchufe de la tele, la desconectó y se fue echando madres.
Nosotros queríamos seguir viendo la tele así que la volvimos a conectar pero la tele ya no encendió. Todos nos pusimos tristes porque era la única que teníamos.
Llegó el día para ver el partido vs Arabia, México tenía que ganar sí o sí y por una diferencia de goles bastante amplia. Ese día nos levantamos muy temprano, yo trabajaba en la central de abastos y allá vi también a mi tío que estaba muiy nervioso porque no sabíamos dónde íbamos a ver el juego.
Tío: Daniel, date prisa, tenemos que terminar esto temprano. Ahorita que vaya a empezar el partido aprovechamos la hora de comida para ir a buscar dónde verlo.
Yo: Está bien tío.
No era ni el medio día y mi tío con derecho ya estaba echándose una caguama. Llegando la hora nos fuimos por la calle buscando un lugar para verlo. Por suerte encontramos un bar abierto, normalmente los bares abren tarde pero por el juego esa vez abrieron temprano.
Había mucha gente que quería ver el juego, mi tío y yo encontramos una mesa desocupada y entramos. Yo no tenía dinero pero mi tío quien sabe cómo le hacía que siempre traía, y eso que se supone que éramos igual de pobres jeje. Siempre tenía para la cheve.
Si vieron el partido se acordarán que México metió el primer gol iniciando el primer tiempo, mi tío estaba super feliz y yo también. Solo que a diferencia de mí él lo festejaba con una cheve y otra.
Yo: Tío, ya no tome, tenemos que regresar al trabajo.
En fin, solo tenemos una hora de comida y ya se nos había acabo el tiempo, pero mi tío me convenció de quedarnos hasta el final.
Tío: ¿Acaso no eres fiel a tu país? no te vayas, seguro ahorita metemos más goles.
Y bueno, era cierto, México anotó un gol más. Argentina también hacía lo suyo por su cuenta y era cerveza tras cerveza xD.
México anotó un tercer gol y todos los celebramos como locos, pero se ahogó la celebración cuando lo anularon. Argentina ya no metió más goles y Arabia todavía nos metió uno.
Tío: ¡No puede ser! Otra vez nos quedamos en el camino. ¡Méndigo Tata! ¿Porqué metes a Antuna? ¿Porqué no llevaste a Lainez? ¿Porqué no llevaste al chaquito?.
La gente ya comenzaba a mirarlo raro, se levantó del asiento y caminó hacia la tele con la botella en su mano.
Tío: ¡Ya vete Tata! ¡No sirves para nada!
En eso, lanzó la botella contra la pantalla y la estrelló. Al ver eso, que se arma la trifulca con los de seguridad que fueron a agarrarlo porque se estaba poniendo más loco tirando las mesas y las sillas.
Los de seguridad lo agarraron y lo tiraron al suelo como si fueran a esposarlo hasta que lo calmaron.
Luego llegó la policía y se lo llevaron esposado. Yo regresé al trabajo y le avisé a mi familia para que fueran a buscarlo a la comandancia.
Me llevé la regañada de mi vida por haberme salido tanto tiempo.
Desafortunadamente, la familia no pudo pagar la fianza de mi tío para que saliera de la cárcel. Tuvo que pasar 72 horas encerrado. Al final los del bar no lo demandaron pero llegaron a un arreglo para que él les pagara con trabajo como velador XD.
Imagínense, ahora tiene que trabajar de día (de milagro no lo corrieron). De noche trabaja como velador en el bar y para colmo, tiene todo el alcohol que quisiera a su alcance y no puede tomar ni una gota XD.
Ya lleva trabajando como 3 meses así, y se ve bien acabado. Ya solo le faltan 2 meses para liquidar su deuda al pobre.
Moraleja: El futbol es un deporte muy bonito, sin embargo debemos siempre ser capaces de distinguir los límites de nuestra afición. No vayan a terminar como mi tío xD. Ahhh y no tomen :)
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