ABRO HILO de cuando una abuela y su nieto con derecho hacen que me arresten después de robarme el celular y golpearme





ABRO HILO de cuando una abuela y su nieto con derecho hacen que me arresten después de robarme el celular y golpearme

PARTE 1

Mi historia comienza un día miércoles, yo salí de la secundaria y regresé a casa solo para comer, me cambié y me fui al deportivo como a 20 minutos de mi casa a hacer un poco de ejercicio.

Di un par de vueltas corriendo, unas lagartijas y así todo normal. Cuando de repente noto algo extraño, una señora ya grande de como unos 50 años aproximadamente se me quedaba viendo y no me quitaba la vista de encima. Al principio no le tomé importancia y seguí haciendo ejercicio, después de media hora que se me ocurre voltear y vi a la señora que continuaba mirándome, comencé a sentirme un poco incómodo.

 (Yo - Pensamiento) - ¿Qué querrá esa señora? Ya lleva rato y no me deja de ver.

En fin, decidí terminar mi rutina y como ya estaba un poco aburrido saqué mi celular y me puse a ver videos.

Em eso que se acerca un niño y me dice:

(Cagada con derecho): ¡Wow!¡Que celular tan bonito! ¿Me lo regalas?

(Yo): ¡No! Es mío.

El niño me lo intentó arrebatar a lo que yo le meto un empujón y le digo:

(Yo): ¡Qué te pasa chamaco malcriado? ¡Vete de aquí!.

El niño se fue llorando, 5 minutos después me disponía a irme cuando me detiene la señora que momentos antes no dejaba de verme y me dice:

(Señora mirona):  ¡Oye tú! ¿Porqué maltrataste a mi príncipe? Mi todo.

(Yo): ¿Porqué va a ser? Su chamaco quiso robarme el celular.

- ¿Sabe qué? No perdermé mi tiempo discutiendo con usted, tengo prisa.

Cuando agarré mi mochila sentí un golpe muy fuerte que hizo que me cayera al piso, la señora me había golpeado con su bastón, su nieto agarró mi celular y se echó a correr.

Cuando me recuperé busqué a la señora. afortunadamente no se había alejado mucho pues a los 6 minutos la encontré. (Escena corriendo por el campo y luego por las calles hasta que la alcanza.)

Continuará...

PARTE 2

Afortunadamente una señora que estaba cerca vio todo y la estaba deteniendo para que no se escapara.

Una vez que le di alcance le arrebaté el celular al niño (Por cierto, no había notado que yo estaba sangrando por el golpe).

(Señora que me ayudó): ¡Auxilio!¡ Policía!¡Ayuda!¡Una ratera!¡Ayuden al muchacho!.

Unos policías se acercaron para ayudar pero fueron recibidos por el bastón de la abuela que luego se echó a correr con su nieto con derecho.

Yo no podía correr muy bien ya que me dolía demasiado la cabeza.

Al final, los policías la atraparon, pero la señora me cambió la jugada cobardemente.

(Abuela mirona): ¿Qué hacen? ¡Ellos son los delincuentes!¡Él me quería violar y robarme a mi nieto! La señora con la que viene es su cómplice, se quisieron robar a mi nieto por eso lo golpeé.

En eso, el policía me puso contra la pared como si me fueran a arrestar

(Policía 2): ¡Espérate wey! ¡Deja que el motto cuente su versión! No lo podemos arrestar porque sí. Además la señorita fue la que nos llamó.

(Policía 1):¡No importa! Este chamaco tiene cara de malandro! Además, mira como viene vestido, como si fuera a asaltar a alguien, yo le creo a la abuelita.

(Señora que me ayudó): ¡No!¡Yo los llamé porque la doña es la que golpeó al chamaco! Además su nieto le robó su celular. Además los golpeó a ustedes también.

En este punto yo ya estaba arrestado. En eso aparece un tercer oficial al parecer superior a ellos. Me quita las esposas y dice:

(Tercer oficial): ¡Gutiérrez!¡Eres un inútil!¡Retírate!

¡Oficial Jiménez!¡Lárgate también! ¡Ya me tienen hasta la madre!¡Al rato vemos qué pedo con ustedes!

El tercer oficial arrestó a la señora y se la llevaron en una patrulla, ya no supe más porque me desmayé por el golpe y la sangre que había perdido.

Desperté en el hospital y un señor de la delegación me dijo:

(Señor de la delegación): Chamaco, ¿vas a presentar cargos?

(Yo): ¡Así es oficial!.

Después del juicio la señora ya tenía demasiados cargos, le dieron 30 años y al nieto lo llevaron a un orfanatorio ya que su padre no se quiso hacer cargo de él.  A la semana salí del hospital y aún no puedo creer todo lo que me pasó.


CIERRO HILO.



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