Nos vengamos de un maestro por ser con derecho.

Panitas, me llamo Erick y soy un niño como de cualquier otro, soy medio glotón, soy güerito jejeje y tenía mi grupo de amigos, el morenito que estaba rellenito de huevito kinder, uno bien alucin que escuchaba puros corridos tumbados y el otro bien tontuelo  ese era el más noble de todos.

En fin, desafortunadamente sufríamos bullyng por nuestro físico y el que más nos bulleaba era nuestro maestro de matemáticas que para hacernos quedar mal nos ponía ejercicios muy difíciles para hacernos quedar mal.

(En la escuela):

Profesor: ¡Mírenlos! son unos burros, vamos a ponerles estas orejas de burro para que aprendan.

Todos terminaron burlándose. Ese día no nos aguantamos más.

Yo: ¡Hay que vengarnos!

Huevito Kinder: Sí, hay que pintarle su carro.

AlucÍn: ¡Fierro pariente! ¡Al millón!.

En fin, cuando llegó el recreo salimos a escondidas del guardia y llegamos hasta su carro y con unos plumones de aceite le pintamos su carro.

(Frases en el carro como: ¡No se baña!¡Puerco! ¡Ojete!).

Ya cuando terminamos bien malotes salimos corriendo nuevamente a la escuela felices por el éxito de nuestra venganza.

Todo salió bien porque casualmente unos vándalos también grafiteraon su carro y nunca sospechó de nosotros.

¿Creen que el profe se lo merecía o fuimos alumnos con derecho?

CIERRO HILO.

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